AQUÍ DEBERÍA PONER

LOS LOGOTIPOS

Y algunos números grandes para impresionarte. 

Es la parte en la que toca demostrar que soy importante

 

Ya sabes.

Empresas.

Años de experiencia.

Hectáreas.

Países.

Y una foto mía mirando un olivo con cara de estar resolviendo la agricultura mundial.

Podría hacerlo.

Material tengo.

Entre unas cosas y otras, he acabado trabajando con olivares en España, Portugal, Marruecos, Chile, Argentina y Uruguay.

Podría poner un mapa con seis banderitas.

Quedaría estupendo.

También podría sumar las hectáreas de todos estos años y poner aquí un número bien grande.

No sé muy bien para qué.

Supongo que 40.000 hectáreas impresionan más que 20.000.

Y 80.000 deben de convertirte automáticamente en mejor consultor.

Yo qué sé.

Con los años de experiencia me pasa algo parecido.

Como si llevar veinte años calentando una silla te convirtiera en una eminencia.

Eso sí.

Llevo los suficientes como para haber visto unas cuantas cosas.

Una New Holland completamente volcada en su primer año de compra.

Una bodega de millones de euros que acabó para tirar por un problema de metales pesados.

Aceites que presentamos a concursos y terminaron ganando premios.

Y unas cuantas cagadas más (algunas bastante caras) que son difíciles de creer.

Tampoco publico los nombres de las empresas con las que trabajo.

Me cuentan qué les preocupa, dónde están perdiendo dinero, qué están pensando comprar y qué cosas han salido mal.

No creo que necesiten ver su logotipo debajo después.

Así que tendrás que vivir sin la pared de clientes.

Lo siento.

Soy David Lanero.

Consultor estratégico en olivicultura.

David Lanero Consultor Estratégico
David Lanero Consultor Estratégico
David Lanero Consultor Estratégico
Y DE TRABAJAR DURANTE AÑOS EN SITIOS BASTANTE DISTINTOS SÍ HE SACADO ALGO ÚTIL...

Desconfío de las recetas

Lo que funciona perfectamente en Jaén puede ser una estupidez en Uruguay o Marruecos.

Cambias el agua.

El clima.

El suelo.

Los costes.

El equipo.

Y la solución que «siempre funciona» deja de funcionar.

Esto me ha vuelto bastante pesado. 

¿En qué sentido?

Hago muchas preguntas.

¿Por qué quieres hacer eso?

¿Qué quieres conseguir?

¿Cómo sabes que ese es el problema?

¿Qué pasa si no haces nada?

¿Y quién gana dinero si decides que sí?

A veces, después de todo eso, terminamos haciendo exactamente lo que ibas a hacer.

Estupendo.

Otras veces no.

También estupendo.

Mi trabajo no es recomendar algo diferente para que parezca que he venido a trabajar.

Es ayudarte a tomar una decisión mejor.

Y, a ser posible, evitar que algún día tenga que añadir tu historia a la colección.

Hablemos de tu olivar.

Pero, sobre todo, de sus cuentas.